En la enfermería oftalmológica existen grandes retos. Uno de ellos es el progreso tecnológico, que avanza a pasos agigantados. Por este motivo, los enfermeros debemos estar al día en las nuevas técnicas que se van implantando en la oftalmología.

Tomografía de coherencia óptica

La Tomografía de Coherencia Óptica (OCT) es una prueba que ha revolucionado la exploración en la oftalmología, ya que gracias a ella podemos conseguir imágenes a tiempo real de los tejidos vivos con una resolución milimétrica. La OCT es una exploración oftalmológica que, dependiendo del lugar de trabajo, puede ser realizada tanto por un enfermero como por un oftalmólogo. Sin embargo, el diagnóstico siempre debe darlo el oftalmólogo.

Nuestro enfermero, Francisco, realizando una OCT

La utilización del equipo no es compleja, pero se deben tener nociones de la anatomía ocular y sus patologías más frecuentes. En la tomografía de coherencia óptica también puede intervenir un optometrista, pero consideramos que es una prueba más indicada a la enfermería, ya que se considera que el enfermero está plenamente adiestrado para poder elegir el mejor protocolo para el tipo de patología y su diagnóstico.

Colaboración

Desde hace años ya se están realizando cursos que permiten que los enfermeros puedan colaborar como expertos en la realización de pruebas oftalmológicas como la tomografía de coherencia óptica, la retinografía no midriática o los campos visuales. De hecho, las retinografías no midriáticas para screening de retinopatía diabética las realiza exclusivamente la enfermería en las áreas básicas de salud.

Además, actualmente es bastante común en casi todos los centros que los enfermeros realicen  otras pruebas a las comentadas anteriormente, como angiografías fluoresceinicas, GDX, biometrías, tests de hess-lancaster, retinografías, sinoptóforos, tests de estereopsis, tests de colores o los potenciales evocados visuales.

En definitiva, el uso de los instrumentos especializados más avanzados es una de las competencias del enfermero oftalmológico, que requiere de un continuo aprendizaje y que nos convierte en verdaderos expertos en este campo. Sin embargo, frente al manejo de estos avances en las pruebas oftalmológicas, no podemos perder las nociones básicas y humanas de la enfermería.