Angiografía digital

La angiografía digital (angiografía fluoresceínica) es una prueba diagnóstica muy utilizada en oftalmología, especialmente cuando se tratan de patologías de la retina. Consiste en introducir un contraste (la fluoresceina) en la vena del brazo del paciente. Posteriormente, se realizan fotografías con una cámara especial, del interior del ojo para analizar la circulación sanguínea de la retina y de la coroides.

Se trata de una técnica segura y con mínimos efectos secundarios. El efecto secundario más frecuente es el mareo o la aparición de náuseas y/o vómitos durante los primeros segundos de introducir el contraste. También, la orina se verá más oscura unos días posteriores al examen.

Su indicación más frecuente es en el diagnóstico y seguimiento de los pacientes diabéticos, y en los pacientes con otras patologías vasculares como serían: la obstrucción venosa de la retina, obstrucción arterial, macroaneurisma… Otras indicaciones pueden ser la degeneración macular asociada a la edad (DMAE), edemas maculares, la corioretinopatía serosa central, inflamaciones y en el diagnóstico de posibles tumores intraoculares.

Angiografía digital

Biometría ocular

La biometría es una prueba complementaria oftalmológica mediante la cual se calculan las diferentes medidas del ojo a partir del comportamiento de la luz o de los ultrasonidos al atravesar las estructuras del mismo. Es una prueba sencilla, que no supone molestia alguna para el paciente y que apenas dura unos instantes.

No se necesita ninguna preparación específica durante  los días ni las horas anteriores a la realización de la biometría. Cuando se utilizan ultrasonidos requiere la instilación previa de unas gotas de colirio anestésico, unos segundos antes, para que la sonda que contacta con la parte anterior del ojo (la córnea) apenas sea percibida por el paciente.

La principal aplicación de esta prueba es el cálculo de la potencia dióptrica de la lente a implantar dentro del ojo en el momento de la cirugía de catarata. Por lo tanto, se debe realizar siempre antes de la intervención, ya que de su resultado depende la mayor o menor necesidad de gafas de visión lejana tras la extracción de la catarata y el implante de la lente intraocular.

Biometría ocular

Campimetria computerizada

¿Qué es el campo visual?

Normalmente concentramos nuestra atención en los objetos que están en el centro de la visión, pero el ojo recoge un área mucho más amplia que es conocida como campo visual. Cada ojo tiene su propio campo de visión, y ambos se superponen ampliamente, excepto en los bordes laterales, lo que permite la percepción de la profundidad y el volumen de los objetos.

¿Qué enfermedades alteran el campo visual?

Son muchas las condiciones que pueden provocar manchas dentro del campo visual, o bien su reducción o pérdida. Algunas son enfermedades oculares, como el glaucoma, degeneraciones retinianas o cataratas. Otras son de origen neurológico como las neuritis ópticas, infartos o hemorragias cerebrales, tumoraciones que afecten al nervio óptico o al cerebro, y aumentos de presión intracraneal. Finalmente, algunas causas de alteración del campo visual son debidas a enfermedades sistémicas, como el hipertiroidismo, la diabetes o por efecto tóxico de ciertos medicamentos.

¿Cómo se estudia el campo visual?

Para detectar áreas del campo con menos sensibilidad se presentan estímulos progresivamente a través de todo el campo visual mientras la persona mantiene la vista centrada en un punto de fijación; el paciente debe indicar si ve o no el estímulo en cada punto estimulado. Existen varias técnicas, desde la simple campimetría por confrontación, pasando por la pantalla tangente, el perímetro de Goldmann o las campimetrías automatizadas, que son las más empleadas actualmente.

Contamos con un campímetro Humphrey de última generación, con diversos programas de estudio del campo según se desee valorar casos de glaucoma, enfermedades neurológicas o problemas de visión central. La prueba automatizada no requiere ninguna preparación previa ni dilatación pupilar, no es molesta para el paciente ni presenta riesgo alguno. La duración varía de acuerdo con el programa empleado y la colaboración del paciente, pero está entre 4 y 8 minutos por ojo.

Campimetría computerizada

Ecografía ocular

¿Qué es?

Una ecografía ocular y orbitaria es un examen para explorar los globos oculares y los tejidos contenidos dentro de las órbitas, permitiendo medir su tamaño y valorar las características de las diferentes estructuras exploradas.

¿Cómo es el examen?

El examen se realiza generalmente en la propia consulta del oftalmólogo o en una sala de exploración anexa.

El paciente usualmente se sienta en una silla. Se utilizan gotas anestésicas (se insensibiliza el ojo con un medicamento). El transductor de ultrasonido se coloca contra la superficie frontal del ojo, y otras veces sobre los párpados.

En la ecografía, se emplean ondas sonoras de alta frecuencia que viajan a través del ojo y los ecos reflejados de dichas ondas forman una imagen de la estructura ocular. El examen completo dura alrededor de 15 minutos.

Existen dos tipos de ecografías:

  • Para una ecografía A , la persona mirará directamente hacia adelante.
  • Para una ecografía B, la persona mirará en múltiples direcciones.

Preparación para el examen

No se necesita ninguna preparación especial para este examen.

Lo que se siente durante el examen

El ojo se insensibiliza, por lo que la persona no siente ningún tipo de molestia. Es necesario utilizar un gel conductor que interpuesto entre los tejidos y la sonda para mejorar la conducción de los ultrasonidos. Se le puede solicitar a la persona que mire en diferentes direcciones para mejorar la imagen de la ecografía y o de manera que se puedan visualizar diferentes áreas del ojo.

El gel colocado en el transductor de ultrasonido puede escurrirse por las mejillas, pero no originará ningún dolor o molestia.

Razones por las que se realiza

La ecografía puede examinar la parte más profunda del globo ocular cuando la persona tiene cataratas u otras afecciones que le dificulten al médico la exploración del interior del ojo. El examen puede ayudar a diagnosticar un desprendimiento de retina u otros trastornos del interior del globo ocular, cuando el ojo no está transparente y el oftalmólogo no puede utilizar el equipo rutinario para el examen.

La ecografía unidimensional o modo A mide el ojo antes de una cirugía de cataratas para determinar la potencia apropiada de la lente intraocular que debemos implantar en cada caso.

Significado de los resultados anormales

El examen puede mostrar:

  • Sangrado en el gel transparente que llena el globo ocular entre la retina y el cristalino (hemorragia vítrea)
  • Procesos malignos en la retina (retinoblastoma) o por debajo de la retina u otras partes del ojo (melanoma)
  • Tejido dañado (lesiones) en la cavidad ósea (órbita) que protege el ojo.
  • Cuerpos extraños intraoculares u orbitarios.
  • Separación de la retina de la parte posterior del ojo (desprendimiento de retina).
  • Procesos inflamatorios de los tejidos oculares y orbitarios.

¿Cuáles son los riesgos?

La exploración en si misma no tiene riesgos, y sólo hay que tener cierta precaución por la anestesia tópica aplicada para la misma.

El ojo anestesiado no se debe frotar hasta que haya pasado el efecto de la anestesia tópica (alrededor de 15 minutos), para evitar erosionar la córnea. Por lo demás, no existen otros riesgos.

Ecografía ocular

Láser Argón

El láser Argón es una luz de alta energía que combinado con un equipo oftálmico sofisticado y a través de lentes especiales, se puede enfocar en los tejidos retinianos. Esta luz se transforma en calor cuando se absorbe por los tejidos oculares. Con el calor el tejido se coagula, y esta coagulación sella la filtración (fuga) anormal de un tejido enfermo, y causa la formación de una cicatriz. Los impactos del láser sellan las fugas de líquido, coagulan vasos sanguíneos anormales y reparan agujeros y desgarros retinianos, además de destruir tejido anormal que afecta la visión. El propósito de la cirugía con láser es prevenir una mayor pérdida visual. El haz de luz láser crea una pequeña quemadura controlada para producir el efecto terapéutico que se desea. Las enfermedades oculares que pueden beneficiarse de la cirugía de fotocoagulación con láser son muchas y de muy diversa índole, y cada una de ellas requiere un manejo especial.

¿Cuál es el propósito de la cirugía con láser?

Los objetivos son:

  • Detener el desarrollo de un desprendimiento de retina.
  • Sellar la filtración de vasos sanguíneos o tejidos anormales.
  • Promover la absorción de líquido.
  • Reducir, tanto como sea posible, la formación de nuevos vasos sanguíneos anormales.

En el caso muy especifico de cirugía con láser en el tratamiento del glaucoma (presión alta dentro del ojo), los objetivos son: facilitar la salida del humor acuoso y disminuir la presión ocular.

¿Es segura la cirugía?

Como sucede con todos los procedimientos quirúrgicos, hay peligros potenciales, complicaciones, y riesgos. Hay una remota posibilidad de manejar inadecuadamente el rayo láser, causando hemorragia o formación de una cicatriz excesiva. Hay otros peligros aun mas remotos y raros, cualquiera de ellos puede causar una mayor perdida visual.

¿El tratamiento causa dolor?

Habitualmente la cirugía con láser no causa dolor. Algunas personas pueden sentir algo de dolor, sobretodo, en el caso de la fotocoagulación a toda la retina (panfotocoagulacion), que se usa en el tratamiento de la retinopatía diabética avanzada (proliferativa) y otras enfermedades neovasculares anormales.

Dado el caso de que el tratamiento con láser sea doloroso, se dispone de medicamentos anestésicos que pueden inyectarse por debajo del ojo para prevenir el dolor.

¿En cuánto tiempo se realiza el tratamiento con láser?

Dependiendo de la gravedad del problema y del tipo de enfermedad ocular, el tratamiento puede durar unos pocos minutos o a veces es necesario fraccionarlo en varias sesiones (fotocoagulación panretiniana).

¿Hay alguna molestia después del tratamiento?

Debido a la intensidad de la luz del rayo láser, hay un efecto de deslumbramiento; los ojos tardan aproximadamente media hora en recuperarse de ese deslumbramiento.

¿Cuántos tratamientos serán necesarios?

Con la excepción de la panfotocoagulacion para la retinopatía diabética proliferativa y otras enfermedades neovasculares anormales, generalmente se planea sólo una sesión de tratamiento. Ocasionalmente, se necesitan más tratamientos si la enfermedad tiende a ser progresiva. En pacientes con retinopatía diabética proliferativa se necesitan tres o más sesiones de tratamiento.

¿Mi visión mejorará después del tratamiento láser?

Inmediatamente después del tratamiento la visión será menor, volviendo al nivel anterior al tratamiento en dos a seis semanas, cuánto y en qué grado la visión mejorará después del tratamiento depende de la gravedad del problema ocular y de la buena o mala capacidad del ojo por responder al tratamiento. En muchos casos, un daño irreversible al tejido retiniano ya ha ocurrido antes de iniciar el tratamiento con láser; en estos casos el objetivo de la cirugía con láser es simplemente detener ó estabilizar la enfermedad tanto tiempo como sea posible.

¿Qué actividades debe uno evitar después del tratamiento?

En la mayoría de los casos puede llevarse una vida normal un día después de la cirugía con láser. La mayoría de los pacientes pueden volver al trabajo un día después del tratamiento. Sin embargo, en algunos casos, la actividad física extrema (como levantar cosas pesadas o esforzarse en cualquier actividad) debe evitarse durante una o dos semanas después de la cirugía.

Láser argón

Láser Yag

El láser YAG se emplea fundamentalmente sobre estructuras del segmento anterior del globo ocular.

¿En qué casos se suele utilizar?

  • En la opacificación capsular: su aplicación más frecuente es posterior tras una cirugía de catarata. Una vez extraída la catarata, el siguiente paso de la cirugía consiste en insertar una lente intraocular que hará las funciones de cristalino para enfocar los objetos a una determinada distancia. Dicha lente intraocular se inserta en el mismo “saco” donde se alojaba el cristalino, de manera que dispondrá de un soporte que permitirá su fijación en la posición adecuada. Con el tiempo, la zona posterior de este “saco” también experimenta una opacificación provocando una disminución de la visión. Mediante el láser YAG, podemos tratar esa opacificación abriendo un orificio en la parte posterior del saco que devuelva la transparencia al eje visual. Es un tratamiento que se realiza en consulta y precisa de gotas para obtener una buena dilatación ocular. El láser se aplica posterior a la lente intraocular, de manera que ésta no sufre daños con el tratamiento.
  • Iridotomía: en este caso preventiva. Determinadas personas, tienen una cámara anterior ocular muy estrecha. Esto es algo que se puede detectar en las revisiones habituales en consulta. Esta estrechez de cámara implica un riesgo relativo de desarrollar un glaucoma agudo si, en determinadas circunstancias, llega a bloquearse el circuito de salida del humor acuoso, provocando un aumento de la presión intraocular de manera súbita. Con el láser YAG, podemos realizar un orificio en la zona periférica del iris (iridotomía), proporcionando una vía alternativa de circulación del humor acuoso dentro del ojo y previniendo el cierre angular. Es un procedimiento que se realiza en consulta sin necesidad de gotas para dilatación. El efecto obtenido es un aumento de la amplitud de la cámara anterior del ojo que se observa de manera inmediata tras la realización del láser.
Láser yag

Retinografía de campo amplio Optomap

Es una foto del fondo de ojo en la que se puede observar con detalle la retina, el nervio óptico, el área macular y las arterias y las venas. No precisa la dilatación de la pupila  y a diferencia de los retinógrafos más habituales proporciona una imagen de mucha mayor amplitud, permitiendo la observación de gran parte de la retina.

Es un sistema muy útil como screening debido precisamente a que no tiene la incomodidad de la utilización de gotas de dilatación. También es especialmente útil para controlar el tamaño de un posible crecimiento de lesiones del fondo de ojo.

Retinografía digital

Retinografía digital

La retinografia digital es una prueba en la que mediante una máquina fotográfica da alta tecnología se realiza una fotografía de la retina a través de la pupila. Esta imagen es transferida a un ordenador a través del cual se puede modificar en color y luminosidad para contrastar posibles alteraciones patológicas.

Esto permite analizar con extremo detalle áreas de la retina de pocas micras de diámetro. Asimismo, permite analizar la parte inicial del nervio óptico, aquella que empieza en la retina.

Esta prueba es muy útil para poder comparar dos retinografías del mismo ojo separadas en el tiempo y así valorar la evolución de las lesiones.

Su realización es imprescindible ante cualquier lesión o sospecha de lesión en la retina o nervio óptico.

En clínica oftalmológica DYTO realizamos la retinografía digital en todos aquellos pacientes en los que se dilate la pupila para la exploración del fondo de ojo, ya que así se dispone del documento gráfico de todas las exploraciones de fondo de ojo realizadas al paciente, lo que nos permite poder valorar con la máxima precisión cualquier variación evolutiva.

Retinografía digital

Test de Hess Lancaster

Se utiliza en el estudio de la motilidad ocular para comparar la posición de un ojo con respecto al otro en las diferentes posiciones de la mirada.

Esta prueba es fundamental en el estudio de la diplopia (visión doble). Permite saber qué músculos, de los seis que mueven cada ojo, están afectados y en qué grado. Es indispensable para conocer la evolución de las diplopias,  ya sea por parálisis nerviosas o musculares, como el hipertiroidismo.

La prueba dura unos 10 minutos. El paciente se coloca unas gafas con un cristal verde en un ojo y un cristal rojo en el otro y debe señalar con una linterna dónde ve, en la pantalla, la luz que proyecta el explorador. No hay que instilar ningún tipo de gotas oculares y no produce ninguna molestia.

Test de Hess Lancaster

Test de preferencia visual de Teller

El Test de preferencia visual de Teller es el mejor método para valorar la visión de un niño menor de 2 años, que no sabe expresar lo que ve.

El test consiste en presentar al niño unas pantallas de forma sucesiva en las que en un lado existen unas franjas blancas y negras y en el otro lado todo es gris uniforme. El tamaño de las franjas va disminuyendo progresivamente en las sucesivas pantallas. Mientras el niño sea capaz de distinguir la separación entre dos franjas negras separadas por una blanca, dirigirá su mirada hacia el lado donde éstas se sitúen. Cuando su capacidad visual no sea capaz de diferenciarlas y lo vea todo gris, como en el otro lado, ya no dirigirá su mirada hacia ningún lado. El tamaño de las franjas de la última pantalla hacia la que el niño ha mirado determina su agudeza visual. El test de Teller se basa en el reflejo de mirada,  que consiste en dirigir los ojos hacia donde aparece una forma en el campo visual de un individuo, por ello no requiere ningún tipo de colaboración.

Este test es útil entre los 6 meses y los 2 años. A partir de los 2 años el niño puede colaborar lo suficiente para realizar otros tests que requieran una respuesta verbal o señalar objetos.

Test de preferencia visual de Teller

Tomografía de coherencia óptica (OCT)

La OCT (Ocular Coherence Tomography) es una prueba utilizada principalmente para el estudio de la retina, pero también puede utilizarse para la córnea y en el glaucoma. En el estudio de la retina, obtiene imágenes sin producir ningún tipo de daño ni efecto adverso en el ojo. Se trata de una prueba fácil de realizar, rápida y cómoda para el paciente.

Con la OCT se consigue diferenciar las diferentes capas de la retina y valorar la interfase vítre-retina. Así, podemos detectar anomalías o confirmar diagnósticos, y también realizar un seguimiento evolutivo de estas patologías. Las más frecuentes estudiadas son: la retinopatía diabética, la DMAE, las membranas epirretinianas, los agujeros maculares, y las obstrucciones vasculares.

En el estudio de la córnea, el OCT permite obtener imágenes sin contactar con ella. Permite diferenciar las estructuras internas de la córnea del resto de sus capas. También nos permite examinar y medir el ángulo que forma el iris con la córnea.

En el estudio del glaucoma, la alteración fundamental en esta patología es la disminución anatómica y funcional de la capa de fibras nerviosas de la retina. La OCT nos permite estudiar tanto la forma cuantitativa como cualitativa los cambios estructurales que se producen en esta capa a nivel de la retina peripapilar. También nos proporciona información morfométrica y topográfica del estado de la cabeza del nervio óptico.

Tomografía de coherencia óptica (OCT)

Topografía corneal

Todos los datos que se obtienen mediante al realizar la topografía corneal son muy útiles en la práctica clínica, especialmente para:

  • Adaptación de lentes de contacto.
  • Evaluación y seguimiento de los astigmatismos corneales: sobretodo a partir de cierta cantidad de dioptrías.
  • Diagnóstico y tratamiento de las ectasias corneales: queratocono, degeneración marginal pelúcida…
  • Cirugía refractivatanto de miopía como de hipermetropía y astigmatismo.

En la clínica oftalmológica DYTO disponemos de un topógrafo de última generación, denominado Pentacam, que nos permite analizar las córneas de nuestros pacientes.

Topografía corneal

Videoculografía

La videoculografía es una prueba que se utiliza para analizar la desviación que existe entre ambos ojos en las diferentes direcciones de la mirada. Es muy útil en aquellos estrabismos en los que el ángulo de desviación varía, ya que ayuda a decidir los músculos que deben ser operados. En ningún caso puede sustituir a la adecuada exploración del paciente por el oftalmólogo especializado en estrabismos pero proporciona datos muy valiosos a considerar.

Requiere un cierto grado de colaboración por lo que no puede realizarse en niños muy pequeños, pero habitualmente a partir de los siete años se realiza sin problemas.

El aparato consiste en una especie de casco que lleva incorporadas dos cámaras de vídeo infrarrojas, una para cada ojo, que analizan la posición de ambos ojos en todas las direcciones de la mirada. Esas imágenes son analizadas y se genera una gráfica que indica la desviación vertical y horizontal que presentan los ojos a una distancia determinada y en unas posiciones concretas.

Videoculografía