Videoculografía

Es una prueba que se utiliza para analizar la desviación que existe entre ambos ojos en las diferentes direcciones de la mirada. Es muy útil en aquellos estrabismos en los que el ángulo de desviación varía, ya que ayuda a decidir los músculos que deben ser operados. En ningún caso puede sustituir a la adecuada exploración del paciente por el oftalmólogo especializado en estrabismos pero proporciona datos muy valiosos a considerar.

Requiere un cierto grado de colaboración por lo que no puede realizarse en niños muy pequeños, pero habitualmente a partir de los siete años se realiza sin problemas.

El aparato consiste en una especie de casco que lleva incorporadas dos cámaras de vídeo infrarrojas, una para cada ojo, que analizan la posición de ambos ojos en todas las direcciones de la mirada. Esas imágenes son analizadas y se genera una gráfica que indica la desviación vertical y horizontal que presentan los ojos a una distancia determinada y en unas posiciones concretas.